En una cárcel, un preso comenta indignado a su compañero de celda:
Es un poco ridículo lo que están haciendo conmigo.
¿Por qué?
Porque me metieron aquí por robar pan, y ahora me lo traen gratis todos los días.
Eran dos convictos que hicieron un túnel para escapar de la cárcel, cuando se disponían a realizar su escapatoria no contaron que había un guardián que conocía de los planes de escape y los estaba esperando a la salida del túnel con un grueso tolete. Una vez en la escotilla de escape del túnel, dice uno de los presos:
¡Por fin, la libertad! Y abrió la escotilla. Cuando sintió el fuerte golpe del tolete del guardia justo en la boca. El presidiario inmediatamente se regresa con la mano en la boca y el otro le pregunta:
¿Qué pasó? ¿Por qué no saliste?
A lo que el primero respondió sin destapar su boca:
Es que me dá mucha risa, sal tú primero.
Una vez en una cárcel un preso le dijo a un gendarme:
Oiga mi gendarme, anteayer dejé mi cepillo de dientes en la cama y me lo robaron. Ayer dejé mi peine en la cama, y otra vez me lo robaron, y hoy resulta que dejo mis calcetas, y también me la robaron, ¿Sabe de lo que sospecho?
Y el gendarme dice:
No, ¿De qué?
Entonces el preso le responde:
Pues empiezo a sospechar que aquí en la cárcel hay ladrones.
#53194
Por:
Benjamín de Jesús Campos Rodríguez - Coyuca de Benitez, Gro - Guerrero - México rec.:7/abr/2002 pub.:13/abr/2002 Enviado:26/abr/2006
Nota:
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Era una vez dos prisioneros y que al día siguiente empezaban cadena perpetua. Y le dice el listo al tonto:
Coge aquella lima y cuando se acueste esta gente nos ponemos a limar.
Dice el tonto:
¡Venga, vale!
Se pone el listo a limar las rejas de la cárcel y se despierta el guardia y dice:
¿Quién anda ahí?
El listo dice:
¡Miau!
Y dice el guardia:
Ah, ese es el gato de siempre.
Ahora se pone a limar el tonto y dice el guardia:
¿Quién anda ahí?
Y dice el tonto:
¡Otro gato!